La lupa viaja a Vitoria y El Pireo

2017-03-26T08:53:59+00:00 2017-03-26T09:01:03+00:00.

GiorgosIoakimidis

26/Mrz/17 08:53

Eurohoops.net

A falta de tres jornadas para el final del maratón de la temporada regular, surgen batallas por la clasificación, la colocación y el factor cancha. La columna sigue de cerca los partidos de la semana de dos jornadas viajando a Vitoria y El Pireo.

Por Panos Katsiroumpas/ info@eurohoops.net

La inspiración

La inspiración de Xavi Pascual básicamente sacó al Baskonia del ritmo al principio, pero sin poder volver a recuperarse. Puso su defensa con cuatro jugadores en zona y con Calathes o James marcando a Larkin con defensas personales. Los cuatro jugadores cambiaban en todas las pantallas y botaban, desorientando por completo a los vascos. La defensa parecía que estaba cerrada, pero permitiendo lanzamientos sólo por elección, algo que resulto ser justificado. El 6-24 del primer cuarto era el premio más grande.

Sin ritmo

Los vascos no podían en absoluto hacer su juego y definitivamente tenían una de sus peores noches del curso. Larkin sólo tuvo un estallido en el segundo cuarto, Beaubois fue como si nunca hubiera jugado, Shengelia no podía amenazar desde el poste, con el equipo local paralizado en ataque. Incluso su regreso en el juego llegó gracias a un baloncesto espasmódico y unas defensas desesperadas, mientras que las muchas pérdidas del balón del Panathinaikos, después del minuto 30, también contribuyeron a esto.

Lo vamos a olvidar bastante rápido

Por supuesto, estamos hablando de un último cuarto que, en términos de calidad, fue uno de los peores que hemos visto esta temporada. Sólo en los últimos tres minutos había nueve pérdidas de balón, con los equipos jugando casi al tuntún. Tal rendimiento no debe ser repetido por ninguno de los equipos, si quieren tener suerte en los playoffs. El Panathinaikos debe simplemente dejar atrás los últimos diez minutos, mientras que el Baskonia todo el partido.

OlympiacosReal Madrid

Talento> equipo

El Real consiguió una gran victoria en El Pireo y lo hizo gracias al talento de algunos de sus jugadores. Llull y Randolph anotaron algunas canastas muy importantes y fueron los jugadores que constantemente estaban causando problemas con su habilidad en ataque. Al final, estos dos fueron la verdadera diferencia entre los dos equipos. Los dos anotaron 42 de los 79 puntos de su equipo.

Defensa y Randolph

El Real hizo uno de sus mejores partidos defensivos en lo que va de la temporada. Seguro que una gran parte de este pastel pertenece a Jeff Taylor que obviamente logró para a Vasilis Spanoulis en los primeros treinta minutos. Sin embargo, no podíamos pasar por alto la formidable presencia de Randolph, que funcionaba como portero en el ‘pick-and-roll’, colocando su cuerpo en todas partes y taponando muchos tiros. Cuando Ayón estaba en la cancha, el Olympiacos salía de la pintura, pero con Hunter y Randolph no era tan fácil. En general, el Real jugaba muy bien en defensa, especialmente en la segunda mitad, una especie de defensa que a la que no estábamos acostumbrados a ver por parte de los madridistas.

Pick-and-roll

En los momentos cruciales del último cuarto, cuando los visitantes dominaban el partido, se volvieron salvaje en el ‘pick-and-roll’ con Llull haciendo un excelente trabajo en leer las jugadas y con Hunter proporcionando soluciones importantes en la ofensiva. La defensa del Olympiacos se atrapó en las pantallas, tanto sobre la pelota como en las pantallas traseras, perdiendo a los jugadores que se suponía que estaba marcando. La velocidad con la que se ejecutaban las jugadas fue excepcional, con el Real sentando las bases de una gran victoria que vino poco más tarde.

Inmovilidad

A partir del minuto 25, el ataque del Olympiacos perdió la movilidad y los cortes con los que suele hacer mucho daño a las defensas rivales. La pelota se quedó atrapada en el pasillo central, con Spanoulis tratando de poner jugadas con pantallas sobre la pelota, o desde las alas, ya que la buena defensa del Real no permitía ejecuciones directas con Green o Lojeksi. No parecía haber ninguna alternativa, y el Olympiacos se vio obligado a llevar a cabo varios ataques destinados al fracaso. El rebote ofensivo les mantenía a flote, pero no hasta el final.